DEUDA CON LA HISTORIA
Por Oswaldo Sujú Raffo.
24 de Junio de 2011
Hace un siglo y nueve décadas, un día como hoy 24 de Junio, en la inmortal sabana se libró la Batalla de Carabobo. Por segunda vez en ese mismo campo, las armas republicanas vencieron a las tropas del Rey español.
En esa memorable fecha, en medio de una pertinaz lluvia, antes del mediodía se rompieron los fuegos y dos horas después estaba decidida la victoria a favor de las tropas patriotas. Se cumplió la estrategia de El Libertador Simón Bolívar: las amenazas del Gral. Urdaneta desde occidente; la del Gral. Bermúdez desde el oriente, provocó la distracción de las fuerzas realistas y permitió la concentración de los ejércitos del centro y del llano, con el Gral. Páez y sus lanceros a la cabeza.
Una batalla gloriosa, en donde nuestros soldados vistieron de gala y con un arrojo indescriptible derrotaron los batallones realistas del Mariscal La Torre y de los Generales Cajigal y Ceballos. Una batalla decisiva para nuestra independencia, en donde Bolívar empleo solo un tercio de sus fuerzas: la I División, al mando del impertérrito Páez y sus centauros llaneros, quienes se cubrieron de gloria y humillaron las huestes del León de Castilla. En pocas líneas se podría describir como fue la acción: “Todo el campo de batalla era un nubloso torbellino; el fragor del combate es una sinfonía de muerte, humo, polvo, sangre, gritos y lamentos, toques de cornetas, relinchar de caballos, explosiones y descargas de fusilerías, tronar de cañones, relampagueantes fulgores de miles de bayonetas, sables y lanzas que se confunden con las descargas eléctricas de una lluvia que se apoderó del espacio”.
Al final de la contienda, en el mismo campo de batalla, El Libertador asciende a GENERAL EN JEFE al glorioso Gral. Páez, quien dos años después (1823) sella nuestra independencia, al tomar en combate nocturno y al arma blanca, el Castillo de Puerto Cabello, último baluarte del Imperio Español en Venezuela. El Libertador cumplió su “Juramento en el Monte Sacro” y no conforme con ello, libertó a otras cuatro naciones y pasó a la Historia como el Libertador de la América Hispana.
¡Qué deuda tenemos con nuestros fundadores y libertadores!. Cuando hoy vemos lo que pasa en el país nacional, los problemas sociales agravados, el odio sembrado entre hermanos, la hipoteca de sus recursos, el derroche, la corrupción perversa y sin castigo, la inversión de valores y la violación de nuestra soberanía y leyes de la República, debemos sentir en nuestras conciencias la aguda y fúrica voz de El Libertador que nos reclamar y nos dice: “Sobre los huesos de miles de cadáveres de vuestros ancestros, rompí las cadenas que nos ataban al yugo español…Yo la hice libre y soberana!! ¿Por qué ustedes no la han hecho grande y próspera?, ¿Por qué han dejado que la Patria pierda independencia, soberanía y dignidad?”
¡¿Qué carajo les pasa?!! Que nuestra indiferencia y falta de responsabilidad no impidan la deuda histórica que tenemos con nuestros mártires, civiles y militares, que nos legaron libertad, Patria y gentilicio, para todos los que vivimos en esta Venezuela tuya, mía y nuestra. La Patria es primero. Fuera los invasores comunistas cubiches, los vividores y los magapas. Hasta luego!!

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