domingo, 27 de abril de 2014

¿Esto Una Dictadura?

¿ESTO UNA DICTADURA?

Por Alexander Delgado C.

Escrito el 12 de abril de 2014

Las recientes declaraciones del gobernador del estado Lara, Henri Falcón, afirmando que no vivíamos bajo una dictadura, como era lógico, han escandalizado a mucha gente  dentro del universo opositor. Por supuesto, no han faltado las conjeturas airadas, sindicando a Falcón de complicidad con el régimen, debido a su pasado abiertamente chavista. 

Pero ya el pasado 27 de febrero, el columnista Antonio Rivas, desde una perspectiva muy diferente a la del gobernador larense, había señalado que el régimen que preside Nicolás Maduro no merecía llamarse Dictadura. En su artículo, titulado No, Maduro. Usted No Es Dictador, Rivas expone razones de peso por las que no considera dictadura al régimen chavista; culmina su artículo diciendo “…Mientras tanto, cualquier título le quedará grande, incluso el de dictador

Bueno, tal vez más de uno me nombre la madre por lo que voy a decir, pero yo, aunque por razones muy distintas (casi opuestas) a las de Falcón, y más cercanas a las de Rivas, también creo que llamar dictadura a este régimen es poco menos que un elogio inmerecido.

Lo cierto es que desde la época de Chávez me sucede que cuando pienso en este régimen, los primeros nombres (ya existentes o inventados al calor del momento) que se me ocurren suelen ser:

Tiranía / Despotismo / Comunismo / Oprobio Castrista / Imperialismo Rojo / Oligarquía Roja / Talibanismo Rojo / Oclocracia / Corruptocracia / Montonerismo / Militarismo “Chopo E Piedra” / Anarquía / Anomia / Barbarie / Neo-Bovecismo (Que No bolivarianismo) / Godarría De Izquierda /Malandrocracia / Bandidocracia / Resentidocracia / Narcocracia / Estafarquía / Demoniocracia / Retorcidocracia / Odiarquía / Destructocracia / Brutocracia (y no precisamente por Brutus el asesino de Julio Cesar, ni siquiera por el enemigo de Popeye) / Psicopatarquía / Sociopatarquía / Chorocracia / Concilio Aquelárrico; Pustularquía / Abyectocracia / Inmoralarquía / Cleptocracia / Chulocracia / Cerdocracia / Simiocracia / Putarquía / Inmundocracia / Vomitocracia /  Depravarquía / Ascocracia / Mierdarquía / Monstruocracia…

 Y Pare De Contar.”…

… Y después de casi una hora deshojando la mega-margarita de calificativos para este malandraje ideologizado, es cuando empiezo a preguntarme si, aparte de todo, no será (o tendrá algo de) dictadura.


Seguramente a los más liberales y democrateros de entre los que lean esto les va a caer mal, pero no puedo evitarlo en mi interior. La verdad, el término dictadura, aún con todo lo que implica de terrible, peligroso (ir a lomos de un tigre de Bengala), trágico y muchas veces cruel, me parece, además de muy técnico, demasiado solemne para un régimen tan ignorante, tan de los bajos fondos.

Dictadura es un término demasiado imponente, pomposo y hasta prestante para este Aquelarre Semisalvaje de Maleantes; es como llamar pabellón criollo a nuestro plato típico, al que le han sustituido la carne mechada por una rodaja de mortadela (suponiendo que hoy se consiguieran semejantes insumos).

El término Dictadura remite mi imaginación a un Lucio Quincio Cincinato (no el del Twitter, por Dios, el de la Roma republicana), ejemplo acabado del dictador romano. Recordemos que los romanos, durante la República, fueron quienes establecieron la dictadura como gobierno para casos de emergencia, obviamente con un sentido muy diferente del que hoy solemos asociar a la idea de un orden dictatorial.

O bien, viniéndonos a nuestra historia, el controvertido término me remite a la efímera (e infortunada) Dictadura de Francisco de Miranda en 1812, o a las que de hecho ejerció Simón Bolívar, con diferentes títulos, entre 1813-1819 (accidentada pero no menos respetable) o a la, mucho más exitosa, del mismo Bolívar en el Perú en 1824-1825, bajo la cual se lograron los triunfos de Junín y Ayacucho. 

¿Cómo poner al nivel de Cincinato, Miranda o Bolívar, al Toripollo Indocumentado que funge de (y que) presidente, o Al Cerdo Hipertenso y Precardíaco que (y que) preside la (y que) Asamblea (y que) Nacional?

Solo pensarlo, como al Dr. Chapatín, ¡me da cosa!

Me parece que El Generalísimo y El Libertador (que después de tantos años deben haber zanjado sus diferencias) me van a salir en la noche y no precisamente a jalarme los pies, más bien uno de ellos me va a gritar en el oído “Bochinche” hasta enloquecerme y el otro, peor aún, me va a deshacer como casabe en caldo caliente.

Aún ubicándonos estos tiempos, y por tal entiéndase los últimos 100 años en los que hemos visto desfilar sátrapas que ponen los pelos de punta ¿Cómo meter a este régimen de Pranes en el mismo saco con (por ejemplo) el dictador Lee Kuan Yeu, de Singapur? ya hubiéramos querido el finado Chávez (por no decir el indocumentado) hubiesen hecho por nosotros, siquiera una cuarta parte de lo que hizo por su país el dictador singapurense.

Y eso por poner un ejemplo reciente, bien alejado de nuestras latitudes. Para no hablar, entre nosotros de verdaderos dictadores (en lo bueno y en lo malo) como Antonio Guzmán Blanco, Juan Vicente Gómez o Marcos Pérez Jiménez.


Llamar Dictadura a esta pústula de arrabal es, dicho coloquialmente, Mucho camisón pa´Petra.

Insisto, a mí esta parranda sangrienta de leprosos morales ni siquiera me trae a la mente a un Hitler, a un Mussolini, un Nasser, un Franco, menos aún a un Pérez Jiménez o a un Pinochet, cuando mucho Masburro se podrá comparar con un Idi Amín Dada.

En cambio, cuando pienso en el régimen de Miraflores, me viene a la mente la imagen de un norteamericano. ¡Sí, de un gringo!… la de Charles Manson, eso sí, en el caso de Platanote, un Manson en versión cuasi-oligofrénica.

De verdad lamento no poder reconocerle a este régimen la condición de dictadura que tantos le endilgan. Pero es me falla la inspiración. Pienso que el mote de dictador es demasiado sonoro y antes que infamar tiende a decorar (a un nivel muy abstracto, se entiende) a este desgobierno. Prefiero no darles ese gusto

Por lo demás, como ya lo aludí más arriba, una más apropiada definición de lo que ha sido, a lo largo de estos últimos 15 años, el accionar de este manicomio suelto e institucionalizado (con el perdón de los locos), fue la que le hizo el “dictador”  Francisco de Miranda (dictador en el buen sentido de la palabra); “¡Bochinche, Bochinche!”. Un bochinche que merece ser disuelto (y roguemos a Dios que así sea) “como casabe en caldo caliente”.

_____________________________________________________

El Mencionado artículo de Antonio Rivas se puede apreciar en este link:

https://lampadia.com/opiniones/antonio-rivas/no-maduro-usted-no-es-dictador/

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Balaguerazo Contra Chamorrazo?

Análisis y Opinión ¿BALAGUERAZO CONTRA CHAMORRAZO? Por Alexander Delgado C 24 de Enero de 2026 Y a han pasado tres semanas desde la captura ...